Por ELVIA ANDRADE BARAJAS
CIUDAD DE MEXICO, ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, México, 23 de febrero de 2026.- Desde febrero de 2022, Nemesio Oseguera Cervantes —“El Mencho”— era un muerto en vida. O al menos eso decían. Los rumores lo enterraron varias veces: Que había caído en un enfrentamiento, que había muerto de insuficiencia renal en una zona rural de Jalisco, que su familia lo había velado en secreto.
Pero la DEA nunca creyó esas versiones.
Al contrario: incrementó la recompensa de 10 a 15 millones de dólares, advirtiendo que el capo se movía con un perfil tan bajo que parecía un fantasma.
En Aguililla, Michoacán, su tierra natal, la gente lo recuerda como un muchacho flaco que cortaba aguacate y soñaba con irse al norte.
No nació capo: se hizo en el camino, en un entorno donde la precariedad, la violencia y la ausencia del Estado empujaban a muchos jóvenes hacia economías ilegales que se normalizaban como forma de supervivencia.
La madrugada del 22 de febrero de 2026, cuando escuchó el zumbido seco de los disparos, quizá su mente regresó a ese origen.
Un instante basta para que la vida pase como un rayo:
El calor de Aguililla.
La frontera.
La celda en Estados Unidos.
El uniforme de policía municipal.
El Cártel del Milenio.
La ruptura.
La guerra.
El CJNG.
El poder.
La soledad.
Y luego, el frío de la muerte apagando una vida marcada por la violencia.

A Oseguera se le atribuían —según investigaciones oficiales y reportes de seguridad— actividades criminales como: tráfico de cocaína, metanfetamina, heroína y fentanilo, extorsión, tráfico de migrantes, robo de hidrocarburos, operaciones en Jalisco, Colima, Michoacán, Guanajuato, Veracruz y Chiapas.
También se le vinculó con ataques contra funcionarios públicos, como: el asesinato del secretario de Turismo de Jalisco, Jesús Gallegos Álvarez (2013),el homicidio del diputado Gabriel Gómez Michel (2014).
El CJNG, la organización que cofundó llegó a tener presencia en al menos 28 estados, incluyendo la Ciudad de México, y conexiones internacionales en :Colombia, Perú, Bolivia, Centroamérica, Estados Unidos.
Su principal rival: el Cártel de Sinaloa. Su disputa más reciente: el control del tráfico de migrantes en Chiapas.
En los últimos años, su círculo más cercano había sido golpeado:
Su yerno, Cristian Gutiérrez-Ochoa, detenido en California (2024).
Su hermano Abraham, detenido en Jalisco (2023).
Su hermano Antonio, capturado en 2022.
Su hijo Rubén, extraditado en 2020 y preso en EE.UU.
Su esposa, Rosalinda González Valencia, detenida en 2021 por lavado de dinero.
El cerco se cerraba.
Las autoridades mexicanas informaron que el operativo se realizó con cooperación de Estados Unidos.
La Casa Blanca confirmó que brindó apoyo de inteligencia.
Según la versión oficial: Hubo un enfrentamiento. Cuatro integrantes del CJNG murieron en el lugar. Tres más murieron durante su traslado.

Oseguera estaba entre los heridos y falleció en el trayecto a la Ciudad de México. Dos personas fueron detenidas y sólo tres militares resultaron heridos.
Sin embargo, extraoficialmente se habla de 102 uniformados muertos y decenas de heridos.
La fotografía filtrada del supuesto cadáver no convenció a todos.En un país acostumbrado a montajes, la duda fue inmediata.
Mientras el operativo ocurría en la sierra, Jalisco, Colima, Michoacán y Guanajuato se estremecieron. En Puerto Vallarta hubo balaceras, narcobloqueos, incendio de vehículos y comercios; turistas corriendo hacia sus hoteles, resstaurantes cerrando de golpe.
En Guadalajara hubo caos en el aeropuerto, las escuelas suspendiendo clases, el transporte detenido. El pánico fue generalizado.
En Colima hubo movilización en el puerto de Manzanillo. Rutas detenidas. Comercios cerrados.
En Michoacán, pueblos enteros encerrados. Caminos vacíos. Silencio absoluto.
En Guanajuato, bloqueos intermitentes, vehículos incendiados, carreteras cerradas.
Versiones extraoficiales hablaron de más de 100 elementos caídos, pero no existe confirmación oficial.
Como dijo Pablo Escobar:
“Cuando un capo cae, ya está su sucesor en el trono.”
En redes sociales apareció un video donde un grupo armado respaldaba a un hombre que se presentó como “El Yogur”, supuesto nuevo líder del CJNG.
No hay confirmación oficial.
No hay ficha pública.
No hay evidencia verificable.
Pero en Jalisco, los rumores suelen correr más rápido que los comunicados.
Analistas también mencionan a:Juan Carlos Valencia González, “El 03” , Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo” y Audias Flores Silva, “El Jardinero”
El vacío de poder apenas comienza.
El CJNG no nació como un imperio. Fue una escisión: Los Matazetas. Pero en menos de una década se convirtió en: una organización con estructura militar, finanzas propias, presencia nacional, redes internacionales ,control de puertos estratégicos, y una capacidad de violencia inédita.
Su expansión coincidió con: un Estado debilitado y corrupto, policías infiltradas, gobiernos rebasados, una federación que negó durante años la magnitud del problema.
El Mencho se volvió mito. Un hombre invisible. Un fantasma en la sierra.
La muerte de un líder criminal no destruye una estructura.
No desmantela un negocio.
No pacifica un territorio.
Pero sí revela las grietas de un país que vive entre el miedo, la incredulidad y la esperanza de que, algún día, la violencia deje de ser paisaje.
Su historia termina aquí.
La del país, no.
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